Motivación y liderazgo: ¡Tiene que tener sentido!

Escrito por : Nureya Abarca
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Desde el liderazgo es necesario promover la motivación de los equipos; el sentido que tiene lo que hacen.

El líder actúa como un coach de las personas que tiene bajo su responsabilidad. En este proceso hay un elemento que juega un papel esencial, la motivación que puede despertar el líder para promover un cambio que perdure en el tiempo. Las nuevas formas de organización requieren de “trabajadores del conocimiento” lo que viene a enfatizar el papel que juega la flexibilidad y el aprendizaje continuo.

Pero no basta con lograr aprendizajes complejos, tanto o más importante es poder mantener entusiasmadas a las personas a lo largo del tiempo, de modo que no solo sepan hacer bien las tareas, sino que quieran hacerlas con ganas.

Más allá de las distintas formas de movilizar el comportamiento de las personas, hay un hecho que es innegable, el cambio tiene que tener un sentido para la persona que lo está intentando llevar a cabo.

Para Peter Senge “la empresa es una comunidad humana, un grupo de personas que hacen algo juntas que tiene sentido para ellas, algo que contribuye a lo que les importa”.

Si el sentido es la clave, en todas las actividades humanas es necesario encontrarlo, el profesional al cumplir con su trabajo, el artista al terminar su obra, un profesor al enseñar a sus alumnos. El ser humano da sentido a lo que hace cuando es capaz de conectarlo con algo más grande que él mismo (1).

Por eso no debería extrañarnos que muchas veces lo que aporta sentido a nuestro quehacer no se encuentra en lo tangible, sino en lo intangible, las ideas, las emociones, los valores tales como la confianza y la fidelidad.

Motivación y retención del talento

Que es lo que retiene a las personas en una organización es algo que cada vez interesa más a todos los que están relacionados con la dirección de empresas, especialmente a sus líderes. Podemos reconocer distintos motivos en las personas para cooperar con una organización y seguir siendo miembros de ella.

Hoy día se sabe que el capital humano es el factor que permite a las organizaciones ganar una ventaja competitiva difícil de copiar, pero también es cierto que a la hora de reducir costos la primera medida ha sido deshacerse de las personas. De esta forma se desconoce el efecto que tiene la rotación de personal o el retorno de la inversión en capacitación.

Los líderes logran influir sobre el comportamiento de las personas, porque son capaces de representar sus deseos más profundos, inspirándolos a creer que pueden trepar las montañas que siempre creyeron demasiado altas.

Más allá del establecimiento de metas y expectativas apropiadas y razonables es necesario establecer un conjunto de incentivos tangibles e intangibles que mantengan animados a los seguidores.

Una nueva generación de líderes ha descubierto que no se puede comprar la lealtad, el corazón y la pasión por el trabajo, imaginación o talento de una persona.

Por eso las empresas están diseñando culturas en las que las personas deseen realizar su trabajo de manera natural, no solo por retribuciones externas, sino también por la satisfacción que proviene de realizar un trabajo interesante y de valor para la compañía donde se trabaja. Y, aunque las estrategias de esas personas mejoran los resultados finales, también originan otro beneficio: las personas desean permanecer en la empresa y cada día dar más de sí mismos.

¿Tratan igual a empleados que a inversionistas?

Hoy las empresas son excelentes a la hora de responder a las quejas, peticiones y caprichos de los clientes. Sin embargo, las sugerencias y las preguntas que proceden de las personas competentes de la organización no se toman habitualmente en cuenta. Sam Walton, el fundador de Wal-Mart, decía que los empleados tardan pocas semanas en empezar a tratar a los clientes como la empresa les trata a ellos.

En su empresa ¿tratan igual a los empleados y a los inversionistas? Esta es una pregunta interesante que todo líder en la empresa debe hacerse ya que los empleados podrían considerarse inversionistas que aportan su talento como capital.

Cada organización depende de que sus gerentes motiven a las personas. A pesar de esto, la motivación es un proceso muy difícil, porque como hemos visto las personas responden de manera muy distinta a los mismos estímulos. Para algunos el principal motor de su conducta es el dinero; para otros, la realización personal. Lo que le motiva a usted no necesariamente le motiva a sus colegas.

Pero ¿qué es la motivación?

La motivación es un concepto que utilizamos para describir las fuerzas que actúan sobre un empleado y que inician o dirigen su conducta.

Obviamente, los gerentes prefieren empleados motivados positivamente porque:

  • son los que se esfuerzan por encontrar la mejor manera de realizar su trabajo
  • se encuentran interesados en que sus productos o servicios sean de alta calidad
  • quieren trabajar y formar parte de un equipo
  • están interesados en ayudar, apoyar y estimular a sus compañeros

Una responsabilidad esencial de un líder ejecutivo es motivar a su gente. La dificultad radica en que no es probable que se pueda establecer un conjunto de medidas de aplicación general para motivar a distintos empleados y directivos.

La diversidad entre las personas da lugar a distintas necesidades y objetivos. Para poder predecir la conducta, el líder debe tener algún conocimiento de las necesidades y objetivos de los empleados y de las acciones que está dispuesto a emprender para lograr alcanzarlos.

Referencia:
1. Moreno, Giménez & García (2009) La empresa con sentido: construir una comunidad consciente, Harvard Deusto Business Review.

 

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